La contabilidad
Poco a poco la contabilidad ha evolucionado dando gran importancia a esta profesión, buscando interiorizar el concepto Contabilidad como Ciencia.
Se empieza con la ética profesional que es una de las bases más
importantes que conlleva a la investigación y profundización de los
conocimientos científicos para buscar no solo la utilidad sino el
beneficio verdadero que nos sirva para la toma de decisiones, sin dejar a
un lado la responsabilidad y el compromiso social. Esto es lo que nos
dice Arias Valencia en su libro Los principios del contador y su responsabilidad social.
En la actualidad, existe una gran controversia entre los contadores
públicos y la forma en que ejercen su profesión, ya que se dice y se ha
sabido de varios contadores que ejercen faltando a los principios de su
código de ética profesional, ya sea haciendo caso omiso a su compromiso y
responsabilidad social, prestándose para hacer actividades ilegales con
algunos de sus clientes, tales como evadir el fisco, y hacer tipos de
movimientos para burlar a los auditores, etc.
Tal como nos mencionan Alejandro Guevara y Dianney González en su libro: Alcance y contribución del profesional contable para el crecimiento de la sociedad,
la ética se muestra en el comportamiento o responsabilidad de cada
persona, frente a hechos o acciones en una sociedad. Es un saber diario
que todos en algún momento ejercitamos. La vinculación estructural entre
el entorno social y la ética contable, no es una cuestión a escatimar.
Los actores sociales y económicos tienen un gran papel que cumplir en la
configuración de una cultura social de la ética y de contribuir a una
construcción moral del ejercicio de la función contable.
Además, en la formación profesional, es esencial que se tengan
elementos para ejercer la profesión de forma que sean socialmente útiles
y reconocidos; en la práctica profesional es indispensable que el
comportamiento del Contador en cuanto a sus relaciones con todos los
actores que conforman el entorno en el cual se desenvuelve como colegas,
usuarios, otros profesionales, y, el resto de la sociedad, se de en
términos de una honestidad e integridad para así difundir la
credibilidad y confiabilidad de la información como resultado de las
actividades realizadas por éste. Tal como nos lo dice Mónica Valencia en
su libro de Código de Ética Profesional: el contador con el
carácter de la contaduría, tiene la responsabilidad de dar fe pública
sobre los documentos y estados financieros realizados por él.
Es importante saber que un principio básico de la ética profesional
del contador público, es la responsabilidad que debe tener ante la
empresa y la sociedad, generando confianza en cada uno de los procesos
que lo involucran con las actividades que realiza en la empresa.
Hablar de responsabilidad social, de acuerdo a la conformación
económica, nos lleva a examinar todos los conceptos inherentes a la
empresa. Un ente económico, además de desarrollar tareas por medio de
recursos tecnológicos, humanos, técnicos, para posteriormente realizar
actividades referentes a la administración de un capital, debe
involucrarse en los factores que nos permite elevar el nombre y
prestigio.
Otro de los problemas que se presentan en la actualidad, referente a
la actuación del contador público en su ejercicio profesional, es al
momento de realizar auditorías, ya que cada contador auditor tiene
diferentes cualidades y pensamientos, y hay quienes no desarrolla su
trabajo tal cual debe ser, algunas veces legales, y algunas otras
ilegales recurriendo a sobornos, corrupción, etc.
Primero que nada, es importante empezar por definir lo que es una
auditoría, y ésta se define como un proceso sistemático para obtener y
evaluar de manera objetiva las evidencias relacionadas, con informes
sobre actividades económicas y otros acontecimientos relacionados, cuyo
fin consiste en determinar el grado de correspondencia del contenido
informativo con las evidencias que le dieron origen, así como establecer
si dichos informes se han elaborado observando los principios
establecidos por las normas de auditoría.
De acuerdo a lo anterior, Eliana Moreno, en su libro de Auditoría,
nos menciona que el contador público debe tener independencia mental en
todo lo relacionado con su trabajo, para garantizar la imparcialidad y
objetividad de sus juicios. La independencia supone una actitud mental
que permite al contador público actuar con libertad respecto a su juicio
profesional, para lo cual debe encontrarse libre de cualquier
predisposición que limite su imparcialidad en la consideración objetiva
de los hechos, así como en la comulación de sus conclusiones.
Sabemos que es de suma importancia la responsabilidad que debe tener
el contador público ya que juega un papel muy importante para la toma de
decisiones económicas principalmente, el contador debe ofrecer datos de
calidad, oportunos, y sobre todo, transparentes. Pero también sabemos
que existen los contadores públicos que no hacen su trabajo tal cual
debe ser, es decir, muchos de ellos en varias ocasiones no presentan
información clara, y en varios casos, éstos no ofrecen información
transparente.
Como nos dice Arias Valencia en su libro Los principios del contador y su responsabilidad social,
La función de la contabilidad no solo debe servir para la maximización
de la utilidad, sino que, debe buscar un bien común; si se utilizan los
fundamentos de disciplina contable, éstos aportarían desarrollo en la
economía y así tendría un mejor respeto el profesional contable, visto
como un pensador social, no teniendo solo pertenencia, sino también
pertinencia.
Lo anterior nos dice que, si los contadores no se enfocaran solamente
en satisfacer las necesidades de sus clientes ó de la empresa para la
que trabajan, hablando en cuanto a la maximización de sus utilidades,
éstos podrían aportar sus conocimientos para obtener un considerable
desarrollo en la economía de nuestro país.
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